martes, 18 de marzo de 2008

Memento: cocina creativa californiana

Nunca había oído hablar de la cocina californiana hasta que conocí este restaurante. Por lo que tuve ocasión de comprobar se trata de cocina creativa, destacando los contrastes de sabores y los ingredientes ecológicos y de mercado.

Memento está situado cerca de la plaza de Alonso Martínez, en un local con pocas mesas y decoración cuidada. Conviene reservar porque suele llenarse incluso entre semana. Además de comer y cenar se pueden tomar cócteles.

Elegimos como entrante para compartir foie gras fresco a la plancha con tarta tatin de pera y vainilla y sal rosada, y de segundo magret de pato con arroz salvaje con foie gras, setas y salsa de cereza y lomo de ternera ecológica con especies de café y chili con zanahorias glaseadas de zumo de granada. El que los nombres de los platos ocupen línea y media cada uno está plenamente justificado en este caso, porque nunca había probado una combinación de tantos sabores y matices en el mismo plato. Resultaba imposible comer deprisa sin deleitarse en cada bocado, lo que convirtió la cena en una experiencia muy agradable.

Tomamos dos postres, aunque tienen un buen tamaño y son adecuados para compartir: bizcocho de chocolate cremoso con helado de pimienta sechuan y mousse de chocolate y avellana. Todos los postres son caseros.

El precio es algo elevado, aunque la calidad de la cocina lo merece. Ideal para una ocasión especial.

Memento
Dirección: Calle Caracas 1, Madrid
Precio: 35-40 euros por persona
Reservas: 91 448 99 58
http://www.restaurantememento.com

martes, 4 de marzo de 2008

Restaurante Hindú Taj

Hacía tiempo que tenía ganas de ir a un hindú, y el sábado pasado llegó el momento de probar. El restaurante elegido fue el Taj, en la calle Marqués de Cubas, aunque tienen otro local en la calle de la Cruz 13 (Sol).

Con una agradable compañía (Ana, Belén, Meri, Alex y Penti), y con una reserva (ya que de otra manera es imposible conseguir mesa un sábado), entramos en el restaurante. Lo primero que me llamó la atención es la sobriedad del local, muy discreto pero acogedor. El restaurante tiene zona de fumadores y zona de no fumadores, perfectamente separadas, por lo que pudimos disfrutar de nuestra cena sin humos.

No tuvimos ningún tipo de problema con la reserva, y el servicio correcto, como cabe esperar de un restaurante de este tipo, al que se acude de manera ocasional y no da pie a familiaridades.

La carta es bastante extensa, y está compuesta por diferentes formas de preparar pollo, cordero, algo de marisco y también verduras, ya que existe una sección de la carta exclusivamente vegetariana. Además, existen dos menús degustación, uno vegetariano y otro no vegetariano, que si bien no ofrecen los mejores platos, sí son adecuados para hacerse una idea del tipo de cocina. Como teníamos ganas de probar cosas, pedimos menú de degustación para la mitad de los comensales y una cantidad equivalente de platos de la carta para el resto. El resultado fueron 4 entrantes, 6 principales, una ración mediana de pilau (arroz) y nan (una torta fina de pan) para 6 personas, cantidad que si bien no fue abundante, nos dejó satisfechos por lo especiado de los platos.

Como aperitivo, imagino que a cargo del menú degustación, nos sirvieron unas tortas muy finas, con unas salsas para mojar, un poco al estilo de los nachos de la cocina mejicana. Las salsas, una de yogur, otra de tomate y otra de tomate y mango, muy ricas.

A continuación, los entrantes. De los menús, samosa de pollo (similar al wan-tun) y pakora, una bola frita de verduras rebozadas con harina de garbanzos, y como entrante extra pedimos paneer tikka, queso al horno con un fino rebozado. Los entrantes fueron bastante escasos, en particular el paneer tikka si tenemos en cuenta que era un plato independiente y no parte del menú.

Llegó el momento de los platos principales. Como parte de los menús, tres raciones de cordero al curry (dos sin picante y una un poco picante a petición nuestra) y otras tres de pollo tandoori, muslos de pollo adobado al horno. Como platos extra pedimos pollo balti (con cierto fondo de curry), pasanda (cordero con crema y especias) y vegetales korma (una salsa dulce con yogur y almendras). Todo bastante agradable, aunque los platos no vegetarianos se limitan prácticamente a la carne y la salsa, sin más ingredientes. De nuevo encontré las raciones algo escasas, aunque el acompañamiento de arroz y el pan ayuda a incrementar la cantidad de comida.

Por último, los postres: gulab jamon (leche frita en almibar), kulfi (helado de frutos secos) y kheer (arroz con leche), acompañados de te, muy similar al que se consume habitualmente. En resumen, nada destacable.

La bebida mayoritaria fue agua, aunque algunos pedimos mengo lassi, un yogur con mango realmente muy rico, que si bien se puede tomar durante la comida también se puede tomar perfectamente como postre. En la carta también hay lassi, que es el mismo yogur pero sin mango, y un par de cervezas indias, además de la carta de vinos nacionales.

La experiencia estuvo bien, el local acogedor, y precios asequibles aunque comida algo escasa. Nada de miedo al picante: si tu lo solicitas, nada de lo que comas picará. En general debo decir que no es mi tipo de cocina favorita, aunque sí hubo algún descubrimiento interesante como el korma, y nos faltó probar algún otro tipo de arroz y algún otro pan, ya que hay bastante variedad.

En cuanto al precio, el menú degustación es de 19,95 sin incluir la bebida, y la cantidad final por persona estuvo en torno a los 21 euros.

Tanto si te gusta la comida hindú como si quieres probar algo diferente sin que tu economía se resienta, te gustará el Taj.

----------------------------

Restaurante Taj
Marqués de Cubas, 6 (Banco de España)
Imprescindible reservar, Tlf: 915-315-059
Rango de precios: 20€-25€
http://www.restaurantetaj.com